Traductor

miércoles, 29 de junio de 2016

7000 visitas

Estimados y apreciados lectores, esta semana pasada alcanzamos las 7000 visitas, un hecho por el que en el A.C.M. estamos contentos y satisfechos. Sin embargo, no nos quedamos aquí; esto nos sirve para continuar con nuestra labor divulgativa. Esperamos y deseamos seguir recibiendo vuestras visitas y comentarios.

Gracias por confiar en nosotros.

lunes, 20 de junio de 2016

La Real Carta Ejecutoria de Hidalguía

La Real Carta Ejecutoria de Hidalguía constituye una fuente de información para investigadores de diversas especialidades; archiveros, diplomatistas, paleógrafos, genealogistas, heraldistas, así como estudiosos de otras disciplinas, pueden encontrar una auténtica fuente de noticias, cuya producción abarca desde finales del siglo XV hasta comienzos del XVIII. A pesar de su interés, estas piezas no han sido objeto de un examen detallado y riguroso; algunas muestras son mencionadas en publicaciones de carácter bibliófilo o bien son citadas de pasada como testimonios artísticos, mas no existe un catálogo completo de las mismas que permita conocer el número de las unidades conservadas y sus características específicas.
La Ejecutoria de Hidalguía va encabezada con el nombre del Rey, siendo las sentencias originales firmadas por los  Alcaldes de los Hijosdalgo, los Oidores y los Presidentes que las suscriben. Contenía un resumen del pleito con las alegaciones de las partes y del Fiscal, así como de las pruebas presentadas y la copia de la sentencia en primera instancia, la de apelación o vista y la de suplicación o revista.

El fallo del Tribunal suponía la Hidalguía en Propiedad, propiedad que se perfeccionaba en la tercera instancia. La Carta Ejecutoria de Hidalguía es el documento más perfecto y completo, de gran importancia para el linaje que lo obtenía que, de ahí en adelante, no tenía más que probar su pertenencia al mismo por línea de varón para acreditar su hidalguía.

Fuente: La Carta Ejecutoria de Hidalguía: Un espacio gráfico privilegiado. Elisa Ruiz García

lunes, 6 de junio de 2016

Días andados y por andar

Se conoce también como “sistema boloñés” o consuetudo bononiensis. Los testimonios más antiguos de este sistema se remontan a documentos toscanos del siglo VIII d.C., aunque su uso asiduo data del siglo XII d.C.
La consuetudo bononiensis divide el mes en dos partes:
  • en los meses de 31 días, del 1 al 16 y del 17 hasta el 31.
  •  en los meses de 30 días, del 1 al 15 y del 16 al 30.
  • en febrero, del 1 al 14, o al 15 si es bisiesto, y del 15 o 16 al 28 o 29.

Los días de la primera quincena se denominan “andados” o intrantes, y los de la segunda, “por andar”, exeuntes o exientes.
La particularidad de este sistema radica en que, en la primera quincena, la numeración de los días es directa o moderna, mientras que en la segunda es de modo inverso:
  • Numeración directa o moderna: X días entrados del mes de junio.
  • Numeración inversa: die secundo exeunte mense februarii (el penúltimo día del mes de febrero)