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lunes, 23 de mayo de 2016

La expresión del día y la semana: origen

Los babilonios y hebreos adoptaron un ciclo de siete días, independientemente del mes, para medir el tiempo, dando nacimiento a la semana. Al último día de ésta recibió el nombre de “sábado” para los hebreos, mientras que los restantes se nombraron en relación con éste (el viernes era el día anterior al sábado, el lunes era el segundo día después del sábado, etc.).
Fue ya en época romana cuando se asignaron nombres de divinidades para cada día de la semana: sábado (dies Saturni), domingo (dies Solis), lunes (dies Lunae), martes (die Martis), miércoles (dies Mercurii), jueves (dies Jovis) y viernes (dies Veneris). La Iglesia adoptó, con modificaciones en el nombre de los días (al domingo lo llamaron el Día del Señor, dies Domini o Dominica), la semana romana.
Por tanto, la mayoría de los nombres de la semana tienen origen romano y pagano. Desde el siglo II d.C. la Iglesia empieza a utilizar en la documentación otros nombres más acordes al rito y la tradición eclesiásticos. De esta manera, cada uno de los días pasó a llamarse “feria”, excepto el sábado y el domingo. Para distinguirlos, se utilizó un ordinal. Esta semana eclesiástica empezaba, a diferencia de la hebrea, en domingo, que era la feria 1ª. Esta costumbre sigue vigente en Portugal y en algunos pueblos de Galicia.

Fuente: RIESCO TERRERO, A. (editor), 2000: Introducción a la Paleografía y a la Diplomática General. Síntesis. Madrid.

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