Traductor

lunes, 30 de mayo de 2016

La expresión de la hora

Con frecuencia hallamos en la documentación eclesiástica del medievo que, en la data, se indica la hora de redacción de la misma. Diplomáticamente hablando, esto es un complemento a la datación del día y tiene menos importancia.
Roma dividía el día en doce horas diurnas (desde las 6 a las 18 horas); también agrupaba éstas en períodos de tres horas: la hora prima (las 6 de la mañana), la hora tertia (las 9 de la mañana), la hora sexta (las 12), la hora nona (las 3 de la tarde), la hora vespera (las 6 de la tarde) y el completorium (las 9 de la noche).

La noche, en el calendario romano, estaba dividida en cuatro partes, de tres horas cada una, llamadas vigiliae (turnos de guardia). La primera empezaba a las 6 de la tarde y la última terminaba a las 6 de la mañana.

Fuente: RIESCO TERRERO, A. (editor), 2000: Introducción a la Paleografía y a la Diplomática General. Síntesis. Madrid.

No hay comentarios:

Publicar un comentario