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lunes, 29 de febrero de 2016

¿Qué es un tautograma?

Palabra de origen griego (to autó= lo mismo y gramma= escrito, letra) con la que se conoce a aquellas composiciónes, poemas o versos, en las que todas las palabras empiezan por la misma letra (y que tengan cierto sentido, claro).
Los primeros vestigios datan del siglo I a.C., sin embargo su desarrollo se da en la Edad Media y, sobre todo, en la Edad Moderna. De esta época es la obra maestra del profesor de teología Johannes Placentius, un poema titulado Pugna porcorium (El combate de los cerdos).
Les dejamos una imagen de un tautograma procedente del Archivo de la Real Chancillería de Granada:
El escribano ha dispuesto la diligencia de la petición que se hace a un juez en 1537 en forma de tautograma: haciendo comenzar cada renglón de escritura con la letra E.


«Pedimiento.
E después de lo susodicho ante los dichos señores jueces
E en presençia de mi el dicho escriuvano e testigos de yuso
Escritos, paresçió presente Francisco López vecino de Villacastín,
En nombre e como procurador que demostró ser del Honrrado Concejo de la Mesta
E hermanos de la Cabaña Real por virtud de
El poder que hiso demostraçión, e pidió
E requirió al dicho señor alcalde hordinario nonbre […].
(al margen) la Mesta pide nombre apeador para visitar.»

ES.18087.ARCHGR/01RACH//Caja 3134, pieza 8.


lunes, 22 de febrero de 2016

Recuperado el pectoral de Belluga que robaron a la Virgen de la Fuensanta

Estimados lectores, esta semana estamos de enhorabuena pues, como sucediese con el Farol de Viático robado en enero de 1977 (donado por los Marqueses de Torre Pacheco en 1732 a la Catedral) y recuperado allá por el mes de noviembre del año pasado, se ha recuperado la cruz pectoral de Belluga robada a la Virgen de la Fuensanta, así como el collar de diamantes y aguamarinas de la misma, ambas piezas sustraídas en dicho robo.
La Guardia Civil, en el marco de la segunda fase de la operación “Palimpsesto”, incautó el collar a un particular de la isla de Fuerteventura que había adquirido la pieza de buena fe a través de una casa de subastas; el pectoral del Cardenal Belluga no se llegó a vender en esa puja y fue devuelto a su supuesto propietario, el cual lo había vendido a otro particular, aunque no pudo realizarse la transacción pues la Guardia Civil lo confiscó.
El collar de aguamarinas y diamantes lo llevaba la imagen de la Virgen en el fajín en los días más solemnes, al igual que el pectoral. Este collar fue una donación, en este caso del murciano Laureano Andreu Piñero, que se realizó en 1849, según consta en su testamento, para la Santísima Virgen de la Fuensanta.
La cruz pectoral fue una donación de Victoriano López Gonzalo, Obispo de Cartagena de 1789 a 1805, y que donó, junto a su anillo pastoral y el alfiler de donde pendía el pectoral, en 1795. Así consta en las actas capitulares de nuestro Archivo.
Desde el Archivo de la Catedral de Murcia queremos agradecer su gran labor a D. Pedro Molina, sargento de la Guardia Civil, a D. Juan Tudela, deán de la S.I.C., a D.Jesús Belmonte Rubio, canónigo archivero, y a Don Francisco de los Reyes Marsilla, profesor de la Universidad de Murcia y gestor de nuestro Archivo, porque han sido los que han hecho posible la recuperación del patrimonio de las alhajas de la Fuensanta.

A continuación les adjuntamos una imagen de la cruz y un vídeo de la misma:



El pectoral de la Virgen de la Fuensanta


lunes, 15 de febrero de 2016

Audiencia y Chancillería

En un principio ambos órganos eran diferentes: la Audiencia era un tribunal superior de justicia, aunque también llevó a cabo funciones de gobierno en ciertos territorios; la Chancillería o Cancillería se encargaba de expedir los documentos reales. Ambas llegaron a confundirse, cuando se unen físicamente en 1489, cuando los Reyes Católicos mediante las Ordenanzas de Medina del Campo fijan la sede de la Audiencia y Chancillería en Valladolid. la razón fundamental de este hecho respondía a que la función judicial era inherente a la corona, y la tramitación y resolución de los procesos necesitaba de la expedición y validación de documentos reales.
Junto al rey permanecerá la Cancillería decreta o de la Poridat, con carácter itinerante.
La Audiencia siempre funcionó auxiliada por la Cancillería, la cual acabó por constituir un órgano más de la estructura de aquella. Contaba entre su personal, con un presidente, cuatro oidores, dos alcaldes del crimen y dos de hijosdalgo, además de procuradores fiscales, abogados, relatores y escribanos.
El avance territorial castellano llevó a que en 1494 los Reyes Católicos estableciesen un nuevo tribunal superior en Ciudad Real. El de Valladolid tendría a partir de ahora bajo su jurisdicción los territorios al norte del Tajo; los situados al sur de éste, quedaban bajo la autoridad del nuevo tribunal. Sin embargo, en 1505, este tribunal fue trasladado a Granada, capital del reino musulmán recién conquistado. De esta manera, Castilla en el siglo XVI contaba con dos Audiencias y Chancillerías, con igual competencia y funcionamiento en ambos casos, siendo los únicos órganos de la Corona que custodiaban sellos de plomo, obligatorios para la validación de documentos.
A continuación les dejamos una imagen de un traslado autorizado de una Provisión generada por la Audiencia y Chancillería de Granada, datado en 1560:





lunes, 8 de febrero de 2016

Escritura Encadenada

La evolución de las escrituras góticas cursivas documentales culminará con la letra cortesana y procesal. La cortesana presenta formas adornadas con amplias curvas y lazos y bucles, situados armoniosamente, pero la exageración y el aumento de las dimensiones, mas una moda de escribir mal, desembocó en la conocida como procesa, menos elegante y desordenada, que dio lugar a la llamada "de cadenillas" o "encadenada", de difícil legibilidad, al ser sus letras muy similares entre sí, sin separación de palabras.
Lo más característico de este tipo escriturario es:

  • Palabras de tamaño grande, de gran extensión y renglones ocupados por pocas palabras.
  • Gran intensidad en los enlaces.
  • Confusión entre e, l, s y b.
  • No distinción entre b y v.
  • La j en forma de z.
  • Menos abuso de abreviaturas.
A continuación dejamos un poema que habla sobre este tipo de escritura y una imagen de dicha letra:



“Bucle de tinta o espiral reversa,
inagotable fluir del secretario:
todo cuanto cabe
en la breve escotadura de la pluma.
Naderías a renglón seguido,
a botepronto,
en el brote casual de la ocurrencia.
Aquella libertad de artaud
esgrafiada.
Traición de la lengua: antipoema.
¡Más oscuro! (gritaba,D' Ors desde la nada)
y la palabra se hízo muelle, mala letra
o serpentina,
filigrana de la vida (sucedáneo)
para consignar recientes natalicios,
para registrar protocolos notariales,
para dar fe de quien no la tuvo,
para redactar informes vinculantes,
para dictar sentencias capitales,
para condenar al limbo los significados,
para cocinar la escritura !
en su propia tinta.”

José Muñoz Domínguez



lunes, 1 de febrero de 2016

La frontera en el campo del Derecho entre la Edad Media y la Edad Moderna: El Ordenamiento de Alcalá

El Ordenamiento de Alcalá de Henares de 1348 marca un hito, puesto que otorga a las Partidas valor de ley y establece el orden de prelación de fuentes.
Las nuevas normas de derecho común plantearon problemas de aplicación en los diferentes reinos peninsulares que aun conservaban derechos locales. En las Cortes de Alcalá de Henares de 1348 se pone orden entre los distintos tipos de Derecho que habían coexistido hasta el momento en la Corona de Castilla (los Fueros Municipales, el Derecho Real y el Derecho romano-canónico). Así se consagra la recepción práctica del Derecho Común, otorgando el máximo rango normativo a las Partidas y estableciéndose el orden de prelación de fuentes que quedará de la siguiente manera:
  1. Las leyes del Ordenamiento de Alcalá y las demás leyes reales y Ordenamientos de Cortes.
  2. Los Fueros Municipales, en tanto que se hallen en uso en las respectivas localidades.
  3. Las Partidas.
  4. En último término se acudirá al Rey como fuente suprema del derecho.
Así establecido el orden de prelación, puede comprobarse que el sistema de fuentes castellanas descansará en el derecho romano-canónico de las Partidas, puesto que las normas de Alcalá y de otras Cortes son disposiciones dadas para situaciones específicas, y que los fueron municipales cada vez se revelan más inadecuados teniéndose que acudir al ius commune.