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lunes, 26 de octubre de 2015

Documentación Episcopal: Actas

El término tiene carácter genérico y abarca todo escrito que de forma auténtica recoja y haga constar cualquier acto del que se puedan derivar efectos jurídicos, creando, modificando o extinguiendo una determinada situación jurídica. En sentido estricto, es un documento auténtico en el que se resumen las deliberaciones y conclusiones habidas en reunión de los miembros integrantes de una sociedad u otra institución colectiva, o en la que se hace constar algún acto o acontecimiento presenciado por la autoridad que extiende el escrito. Este concepto también es aplicable a la documentación diocesana, y así, las deliberaciones de los órganos colectivos asesores del Episcopado también son objeto de las correspondientes actas, como también pueden ser objeto de las mismas la constancia de cualquier acto que se produzca en presencia del Notario diocesano.
En nuestro Archivo, un ejemplo claro son los libros de Actas Capitulares, libros en los que se registra la actividad diaria del Cabildo de la Diócesis de Cartagena-Murcia desde el siglo XVI.


lunes, 19 de octubre de 2015

La norma ISAD (G)

La norma internacional general de descripción archivística (ISAD-G) constituye una herramienta de gestión clave para los archivos, facilitando especificaciones fundamentales para elaborar descripciones archivísticas compatibles nacional e internacionalmente, que pueden aplicarse con independencia del tipo de documento o el soporte en el que se encuentre en el archivo, excepto sellos, registros sonoros y mapas.
Este conjunto de reglas generales es parte de un proceso cuyo fin es facilitar la integración de las descripciones de diferentes archivos en un sistema de información unificado.
La utilidad de esta norma en archivos administrativos es cuestionable, ya que tiene una aplicación preferente sobre conjuntos documentales cerrados, organizados e inactivos.
La ISAD (G) está planteada como un sistema de descripción multinivel que abarca el fondo y sus partes y que se rige por las siguientes reglas:
  • Descripción de lo general a lo específico
  • Información pertinente al nivel de descripción
  • Interconexión de las descripciones
  • No repetición de la información

En cuanto a su estructura, esta norma determina la representación de la información mediante 26 elementos que pueden ser combinados para constituir la descripción de una entidad archivística. Estos elementos se hallan agrupados en 7 áreas de información descriptiva:
  • Área de identificación, que incluye información esencial para identificar la unidad de descripción.
  • Área de contexto, que incluye información sobre el origen y la custodia de la unidad de descripción.
  • Área de contenido y estructura, que incluye información acerca de la organización y materias de la unidad de descripción.
  • Área de acceso y utilización, que incluye información acerca de la disponibilidad de la unidad de descripción.
  • Área de documentación asociada, que incluye información de los documentos que tienen una importante relación con la unidad de descripción.
  • Área de notas, que incluye información específica y aquella que no puede ser incluida en otras áreas.
  • Área de control de la descripción, que incluye información relativa al proceso de elaboración de la descripción.

Para más información sobre la ISAD (G), adjuntamos este enlace:




lunes, 12 de octubre de 2015

La Orden de los Monjes Jerónimos en Murcia

Estimados lectores, esta semana la publicación tiene algo especial; está estrechamente relacionada con la presentación del libro "San Pedro de la Ñora: Un Monasterio Jerónimo en la Huerta de Murcia", que tuvo lugar este pasado viernes día 9 de octubre en la Iglesia de las Monjas Agustinas Descalzas de Murcia. Una obra de nuestro celebérrimo canónigo archivero del ACM, Don Jesús Belmonte Rubio.
El libro es un escrito magnífico, muy riguroso en su contenido, fruto de más de 4 años de intenso trabajo de investigación por un sinfín de archivos. Recomendamos activamente su adquisición y lectura. No debe faltar en nuestras bibliotecas.
A continuación os dejamos un pequeña reseña de la Orden Jerónima y su Monasterio, acompañada de unas imágenes:
El fundador de Los Jerónimos de La Ñora fue, aunque después de muerto, por una disposición testamentaria, Don Alonso de Vozmediano y Arróniz (cuyo blasón ostenta la banda azul de Alfonso Onceno con sus dos dragantes en campo de oro y por orla ocho calderos. Las banderas militares que figuran,, exhiben la media luna africana, para memoria de sus servicios al emperador Carlos V en la campaña de Africa), Regidor de Murcia y Señor de La Ñora Alta y Baja. En 1579 se establecen los monjes en unas casas junto a la iglesia de San Pedro.
En 1625 se inician las obras de un nuevo monasterio que hay que abandonar, debido a los perjuicios que las riadas del vecino Segura, propiciaban en la zona. Así que trasladaron las obras a un cabezo cercano y en 1714 se empieza a levantar el actual monasterio, según proyecto de fray Antonio de San José. Este proyecto era mucho más ambicioso de lo que se construyó y de lo que podemos ver hoy día. Las obras concluyeron en 1736 y el espléndido monasterio fue comparado con el de San Lorenzo del Escorial en Madrid.
Restaurado y rehabilitado, en la actualidad es la sede de la Universidad Católica de Murcia (UCAM).

Blasón de Don Alonso de Vozmediano y Arróniz

Monasterio de los Jerónimos


lunes, 5 de octubre de 2015

La escritura semiuncial

A finales del siglo V d.C. y principios del VI, y a partir de la "minúscula primitiva" que había servido en parte para elaborar la uncial, tiene lugar un proceso de caligrafización que, aceptando algunos de los elementos formales propios del gusto de la época, respeta los modelos alfabéticos usuales. Surge así la semiuncial (también denominada "minúscula antigua" y "litterae Africanae", aludiendo a un posible origen geográfico aun por demostrar) como una escritura propiamente minuscula, con grandes astiles y caídos, de pequeño tamaño y de una fluidez extraordinaria.
Inicialmente, la semiuncial se trazaba con un angulo de 30 grados para adquirir mayor velocidad o con la punta en posición horizontal para conferir a la escritura un claroscuro vertical. Sus características principales son el aislamiento de las entre sí, la pesada artificiosidad de los ojos de los caracteres y la consolidación de los astiles y caídos con forma de espátula. Sin embargo, la semiuncial no aparece constreñida a unas formas estrictas, y no se encuentran formas alfabéticas recurrentes con la suficiente regularidad como para poder asumirlas unívocamente como distintivas de un tipo escriptorio, hasta el punto de que se ha llegado a definir como semiuncial a cualquier manuscrito no capital en el cual concurran al menos cuatro formas no unciales, es decir, minúsculas, que suelen ser b, d, m y r o a, b, g y s u otras combinaciones similares. La semiuncial representa uno de esos casos en que los copistas no supieron o no quisieron sujetarse a los tipos mas caligráficos en uso, o quizás responda a una intencionalidad de mayor libertad en la ejecución del trabajo según el contenido, la finalidad y el destinatario del texto que se escribía.
Así las cosas, sus características de facilidad de trazado y su legibilidad la hicieron ideal para casi todas las necesidades, y pronto se difundió por toda Europa.


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