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martes, 28 de octubre de 2014

Antifonarios

El antifonario (del latín antiphonarium, antiphonarius, antiphonarius liber, antiphonale y éste del griego antíphonon, antiphon, antiphone, anthem) era el libro litúrgico de los ritos latinos de la Iglesia católica que recoge las antífonas de todo el año, dispuestas según el orden del calendario, entre las que se intercalaban oportunamente las de las solemnidades y fiestas.
En apéndice se unían los cantos de comunes de santos y de solemnidades votivas y las colecciones para la celebración de los domingos de cotidiano. La antífona es un breve pasaje, tomado por lo común de la Sagrada Escritura, que se canta o reza antes y después de los salmos y de los cánticos en las horas canónicas y guarda relación con el oficio propio del día.
A partir de Luis el Piadoso, pasó a formar parte de los libros reglamentarios de los sacerdotes católicos y, más tarde, identificará al libro que contiene los cantos del coro.
A continuación les mostramos algunas imágenes:




Para concluir la entrada de hoy, les adjuntamos una web que trata profundamente la cuestión que hoy aquí tratamos:





lunes, 20 de octubre de 2014

Instrumentos de descripción archivística (III)

El último de los instrumentos de descripción archivística que vamos a tratar es el Catálogo. Un catálogo describe la pieza documental individualizada, ya sea un documento suelto o esté formado por uno o varios folios sueltos, ya sea unidad archivística (esto es, documentación administrativa, documentación judicial o documentación agrupada por versar sobre una misma materia), o bien, códices o libros manuscritos.
Los datos que deben ser publicitados y cuyo conocimiento se antoja imprescindible para la consulta de los fondos documentales, se recogen en fichas catalográficas, las cuales ordenadas, forman este catálogo documental.

Éste contiene fichas descriptivas de documentos y unidades archivísticas integradas en series normales (esto es, series formadas conforme a la procedencia de los documentos o unidades que las forman) y fichas descriptivas de documentos o unidades pertenecientes a series formadas siguiendo criterios archivísticos por conveniencia de uso y conservación. Estas series facticias, normalmente son las constituidas por mapas, planos, dibujos y grabados, y por sellos de autenticación documental.


lunes, 13 de octubre de 2014

Instrumentos de descripción archivística (II)

El segundo instrumento de descripción archivística es el inventario, una relación sistemática de las distintas agrupaciones documentales que se conservan en el Archivo. Su alcance se circunscribe a esas agrupaciones sin detallar las piezas documentales, no obstante, si se estima oportuno, puede realizarse, pero nunca con el detalle único de las descripciones calcográficas.
A la hora de redactar el inventario conviene que éste se ajuste a la organización del Archivo al describir las agrupaciones o series que componen cada una de sus secciones. Los datos que deben recogerse en el inventario son:
  • Entrada descriptiva: tipo diplomático y tradición documental, autor, destinatario y materia de que trata el documento.
  • La signatura de la unidad de instalación (legajo, carpeta o caja) donde se depositen las series.
  • Las fechas límites de las mismas.

Al escribir la entrada descriptiva, es conveniente usar la nomenclatura diplomática, no la judicial (real cedula, provisión real, albalá, etc.), y conviene tener en cuenta que, cuando se trate de unidades archivísticas, se conocen con este nombre los expedientes administrativos (conjunto de documentos de un proceso administrativo); los testimonios de autos o expedientes judiciales, (conjunto de documentos de un proceso judicial) y los documentos agrupados por referirse a la misma materia, sin integrar proceso alguno.
Se antoja necesario precisar si son documentos originales o copias (indicando que clase de copia). Se consigna el autor o autores y el destinatario o destinatarios (intitulación y dirección diplomática), y la materia o denominación genérica de los documentos.
En lo que concierne a las fechas límites, se indican la primera y la última de los documentos principales de la serie.
En el supuesto de que en el Archivo haya una organización anterior pero sea necesario reinventariar (es el caso de nuestro ACM), es principio general no prescindir de aquella organización y adaptarla a los principios archivísticos actuales, para lo cual será necesario revisar previamente el contenido de las series formadas conforme a esa organización anterior y hacer la labor de agrupación y reagrupación que exija el nuevo inventario.
Para concluir, cuando el Archivo tiene las series abiertas, por ser Archivo de carácter administrativo, vivo y en formación, debe el inventario ser abierto y se ha de ir redactando periódicamente, utilizando las hojas con que los remite el organismo de donde proceden los documentos.


lunes, 6 de octubre de 2014

Intrumentos de descripción archivística (I)

Los medios de publicidad de los que dispone un Archivo se refieren al Archivo como institución y servicio, a las agrupaciones de documentos que conserva y a los documentos en sí mismos. Al Archivo como tal se refieren las guías; a las series documentales, los inventarios, y a los documentos, los catálogos. Como cada uno de estos medios pretender dar a conocer su contenido describiéndolo, se les denomina Instrumentos de descripción archivística: la guía describe el Archivo, el inventario las series, y el catalogo los documentos.
La guía es el medio de publicidad y descripción que de ordinario hace uso el Archivo. Ofrece una panorámica general de él, poniendo al alcance datos de interés referentes a la propia institución, tales como creación, historia, servicio, etc., y, junto a estos, una información general de los fondos que conserva, a través de la enumeración y descripción de las diversas secciones en que su organización se estructura.
Encontramos guías de carácter general o especial. Las de carácter general son las que ofrecen datos de todos los Archivos de un país, de una demarcación territorial o las que recogen la estructura y organización del Archivo. Las de carácter especial publican solamente el contenido de una o varias secciones de las que integran el Archivo.
Como ejemplo de guías de carácter general destacamos la Guía de las Archivos Estatales Españoles, publicada por la Dirección General de Bellas Artes y Archivos del Ministerio de Cultura.
Como ejemplo de guía especial citaremos la Guía de los fondos del Consulado de cargadores a Indias, publicada en Archivo Hispalense por Antonio Heredia Herrera.