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miércoles, 30 de abril de 2014

Liofilización documental

Consiste en congelar rápidamente los documentos o libros afectados para reducir la distorsión física y la contaminación biológica, deteniendo, al mismo tiempo el sangrado de pigmentos y tintas fugitivos,. Es un método que se aplica cuando el desastre es masivo, ante la imposibilidad humana de tratar manualmente y con rapidez cientos de miles de documentos. Los materiales afectados deben colocarse en congeladores lo más pronto posible después de ocurrido el daño por agua (Congelación con temperaturas de 10 a 40 grados Fahrenheit para reducir la distorsión y facilitar el secado). Una vez congelados los documentos, evitamos la proliferación de bacterias, la contaminación microbiana, la degradación química y la unión de las celulosas que hacen que un legajo o un libro se conviertan en verdaderos bloques de hormigón sin posibilidad alguna de restauración. Una vez paralizados los procesos destructivos del documento, por congelación, procederemos a la descongelación paulatina e individualizada de cada documento y aplicaremos la metodología adecuada para su total restablecimiento.


El deterioro de la memoria histórica

Queridos lectores, a continuación les dejamos un enlace a un artículo de un blog, de bastante interés y mucha actualidad. Esperamos que lo disfruten:

El deterioro de la memoria histórica: lápiz, guantes y delicadeza.


lunes, 21 de abril de 2014

Sello de plomo

El uso del sello metálico, y en concreto del de plomo, con la misión de autentificar un texto, garantizar su secreto, cobrar un impuesto comercial, marca de propiedad etc....,era muy común en la zona oriental del Imperio Romano, y su sucesor, el Imperio Bizantino mantuvo y aumentó su utilización desde el siglo VI hasta el XIII. En la Edad Media la función primordial era la de autentificar documentos, finalidad que recoge Alfonso X el Sabio en Las Partidas. El sello de plomo se prefirió a la cera en Privilegios y concesiones de carácter permanente por su mayor durabilidad.
Este sello, llamado también Bula (por la forma de bola que tiene el sello de plomo en la matriz) para los documentos oficiales papales, se convirtió en el sello característico de la cancillería Pontificia. Los reyes de Castilla lo utilizaron desde el último cuarto del siglo XII, y algo después también los de León y de Aragón. No se conocía, sin embargo, en la cancillería Navarra.

Son siempre circulares los grandes sellos reales, en tanto que los de arzobispos y obispos adoptan la forma biojival o en naveta, similar a la mandorla que rodea las imágenes sagradas del arte paleocristiano.




sábado, 12 de abril de 2014

Insectos Bibliófagos

Con más de 10 millones de especies, la clase de los insectos es una de las más diversas del planeta. Aparte de los hábitats silvestres, han sido capaces de colonizar nuestras propias casas y competir por nuestros recursos, llegando a grados sorprendentes de especialización. Así, algunas especies han podido adaptarse a consumir recursos tan pobres en alimento como el papel, con lo que se han convertido en temibles plagas de archivos y bibliotecas.
Es cierto que las especies de insectos bibliófagos son escasas, pero esas pocas especies pueden resultar eficaces destructoras de tesoros patrimoniales, si no se les presta la debida atención. De entre ellas destaca la carcoma "Nicobium castaneum", cuya larva excava galerías sinuosas muy aparentes en libros y legajos. Los verdaderos especialistas en comer cuero de las encuadernaciones son, sin embargo, los pequeños pero temibles escarabajos de la familia de los desmétidos. Compañeros de las carcomas, y también amantes de consumir papel, son los pececillos de plata "Lepisma saccharina". En lugar de excavar galerías, consumen la superficie del papel en una extensión más o menos amplia, hasta atravesar la hoja y acceder a la siguiente.
Los insectos bibliófagos son enemigos que no debemos menospreciar. Para nuestra desgracia, prefieren el buen papel artesanal poco tratado industrialmente, como el usado en los documentos más antiguos y valiosos. Conviene pues no bajar la guardia, nuestro rico e insustituible patrimonio documental lo merece de sobras.


(Archivo histórico diocesano de Santander)


jueves, 10 de abril de 2014

Estimados lectores, nos ha parecido oportuno publicar esta entrada para celebrar que ya hemos recibido más de mil visitas. Es un autentico placer ver que todo aquello que compartimos es apreciado por todos vosotros. Esperamos que sigáis confiando en nosotros y sumemos muchas visitas más.
Por nuestra parte, seguiremos trabajando para satisfaceros.
Un saludo cordial y afectuoso.


viernes, 4 de abril de 2014

Tintas Metaloácidas

Se denominan tintas metaloácidas a todas las que en su composición participan metales y otras sustancias que al reaccionar entre sí producen ácidos, siendo éstos, los causantes de la destrucción de muchos manuscritos y mapas realizados sobre papel, principalmente en el período comprendido entre los años 1400 y 1850, y según parece, su utilización fué solo en Occidente. A las primitivas tintas fabricadas con carbón y goma arábica como aglutinante y vino o vinagre como disolvente, por ser poco permanentes, se les añadió Sulfato Ferroso, el cual se transformaba en Sulfato Básico de Hierro y varios óxidos de Hierro, actuando como mordiente, fijando la tinta al papel. Estas tintas llamadas ENCAUSTUM en la Edad Media y hoy en día METALOÁCIDAS forman parte de la larga lista de factores intrínsecos del documento de archivo responsables de su deterioro, aunque hay que reconocer que gracias a ella, hoy disponemos de grandes fondos manuscritos, testigos vivos de nuestra historia.




martes, 1 de abril de 2014

El Arca de tres llaves

Desde la época de los Reyes Católicos y siguiendo una costumbre medieval, en municipios de Castilla existía el "Arca de Privilegios" también llamada arca de tres llaves. En la Pragmática de 9 de junio de 1500 se disponía " la obligación de los Corregidores a hacer casas de Concejo y cárcel do no la hubiere y arca en que se custodien los privilegios y escrituras y los libros de leyes del Reyno". Este sistema obligaba a los ayuntamientos y concejos a tener un arca destinada a Archivo y a efectuar inventarios de los documentos en ella depositados. Debían reunirse el alcalde, uno de los regidores y el escribano del Concejo, y los tres, cada uno con su llave y por riguroso orden, abrían las tres cerraduras que destapaban los papeles fundamentales para la vida local: Privilegios Reales, Fueros, Pragmáticas, Reales Órdenes, Cuentas de Propios,.....la vida escrita de la comunidad: la fe pública de sus derechos, de sus bienes, de su vida.




El "Padre Nuestro" más antiguo

Estimados lectores, a continuación les dejamos un enlace con la información referente a una exposición que se hará del 2 de abril al 22 de junio, en las galeías del Brazo de Carlo Magno del Vaticano, en la que se presentará la muestra del "Verbum Domini II":