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lunes, 4 de julio de 2016

Despedida estival

Estimados lectores y seguidores, coincidiendo con el inicio del mes de julio, la actividad en el Archivo de la Catedral de Murcia se suspende hasta el mes de septiembre. Así mismo, nuestra labor divulgativa la retomaremos en dicho mes, coincidiendo con la reapertura de éste.
Sin embargo, nuestro correo sigue operativo para cualquier consulta que deseen realizarnos.

Les deseamos un verano próspero y renovador, y les esperamos de nuevo en septiembre.

miércoles, 29 de junio de 2016

7000 visitas

Estimados y apreciados lectores, esta semana pasada alcanzamos las 7000 visitas, un hecho por el que en el A.C.M. estamos contentos y satisfechos. Sin embargo, no nos quedamos aquí; esto nos sirve para continuar con nuestra labor divulgativa. Esperamos y deseamos seguir recibiendo vuestras visitas y comentarios.

Gracias por confiar en nosotros.

lunes, 20 de junio de 2016

La Real Carta Ejecutoria de Hidalguía

La Real Carta Ejecutoria de Hidalguía constituye una fuente de información para investigadores de diversas especialidades; archiveros, diplomatistas, paleógrafos, genealogistas, heraldistas, así como estudiosos de otras disciplinas, pueden encontrar una auténtica fuente de noticias, cuya producción abarca desde finales del siglo XV hasta comienzos del XVIII. A pesar de su interés, estas piezas no han sido objeto de un examen detallado y riguroso; algunas muestras son mencionadas en publicaciones de carácter bibliófilo o bien son citadas de pasada como testimonios artísticos, mas no existe un catálogo completo de las mismas que permita conocer el número de las unidades conservadas y sus características específicas.
La Ejecutoria de Hidalguía va encabezada con el nombre del Rey, siendo las sentencias originales firmadas por los  Alcaldes de los Hijosdalgo, los Oidores y los Presidentes que las suscriben. Contenía un resumen del pleito con las alegaciones de las partes y del Fiscal, así como de las pruebas presentadas y la copia de la sentencia en primera instancia, la de apelación o vista y la de suplicación o revista.

El fallo del Tribunal suponía la Hidalguía en Propiedad, propiedad que se perfeccionaba en la tercera instancia. La Carta Ejecutoria de Hidalguía es el documento más perfecto y completo, de gran importancia para el linaje que lo obtenía que, de ahí en adelante, no tenía más que probar su pertenencia al mismo por línea de varón para acreditar su hidalguía.

Fuente: La Carta Ejecutoria de Hidalguía: Un espacio gráfico privilegiado. Elisa Ruiz García

lunes, 6 de junio de 2016

Días andados y por andar

Se conoce también como “sistema boloñés” o consuetudo bononiensis. Los testimonios más antiguos de este sistema se remontan a documentos toscanos del siglo VIII d.C., aunque su uso asiduo data del siglo XII d.C.
La consuetudo bononiensis divide el mes en dos partes:
  • en los meses de 31 días, del 1 al 16 y del 17 hasta el 31.
  •  en los meses de 30 días, del 1 al 15 y del 16 al 30.
  • en febrero, del 1 al 14, o al 15 si es bisiesto, y del 15 o 16 al 28 o 29.

Los días de la primera quincena se denominan “andados” o intrantes, y los de la segunda, “por andar”, exeuntes o exientes.
La particularidad de este sistema radica en que, en la primera quincena, la numeración de los días es directa o moderna, mientras que en la segunda es de modo inverso:
  • Numeración directa o moderna: X días entrados del mes de junio.
  • Numeración inversa: die secundo exeunte mense februarii (el penúltimo día del mes de febrero)

lunes, 30 de mayo de 2016

La expresión de la hora

Con frecuencia hallamos en la documentación eclesiástica del medievo que, en la data, se indica la hora de redacción de la misma. Diplomáticamente hablando, esto es un complemento a la datación del día y tiene menos importancia.
Roma dividía el día en doce horas diurnas (desde las 6 a las 18 horas); también agrupaba éstas en períodos de tres horas: la hora prima (las 6 de la mañana), la hora tertia (las 9 de la mañana), la hora sexta (las 12), la hora nona (las 3 de la tarde), la hora vespera (las 6 de la tarde) y el completorium (las 9 de la noche).

La noche, en el calendario romano, estaba dividida en cuatro partes, de tres horas cada una, llamadas vigiliae (turnos de guardia). La primera empezaba a las 6 de la tarde y la última terminaba a las 6 de la mañana.

Fuente: RIESCO TERRERO, A. (editor), 2000: Introducción a la Paleografía y a la Diplomática General. Síntesis. Madrid.

lunes, 23 de mayo de 2016

La expresión del día y la semana: origen

Los babilonios y hebreos adoptaron un ciclo de siete días, independientemente del mes, para medir el tiempo, dando nacimiento a la semana. Al último día de ésta recibió el nombre de “sábado” para los hebreos, mientras que los restantes se nombraron en relación con éste (el viernes era el día anterior al sábado, el lunes era el segundo día después del sábado, etc.).
Fue ya en época romana cuando se asignaron nombres de divinidades para cada día de la semana: sábado (dies Saturni), domingo (dies Solis), lunes (dies Lunae), martes (die Martis), miércoles (dies Mercurii), jueves (dies Jovis) y viernes (dies Veneris). La Iglesia adoptó, con modificaciones en el nombre de los días (al domingo lo llamaron el Día del Señor, dies Domini o Dominica), la semana romana.
Por tanto, la mayoría de los nombres de la semana tienen origen romano y pagano. Desde el siglo II d.C. la Iglesia empieza a utilizar en la documentación otros nombres más acordes al rito y la tradición eclesiásticos. De esta manera, cada uno de los días pasó a llamarse “feria”, excepto el sábado y el domingo. Para distinguirlos, se utilizó un ordinal. Esta semana eclesiástica empezaba, a diferencia de la hebrea, en domingo, que era la feria 1ª. Esta costumbre sigue vigente en Portugal y en algunos pueblos de Galicia.

Fuente: RIESCO TERRERO, A. (editor), 2000: Introducción a la Paleografía y a la Diplomática General. Síntesis. Madrid.

lunes, 16 de mayo de 2016

El ductus en paleografía

Es el orden de sucesión y el sentido de los trazos que componen cada letra, que se indica por medio de flechas. Es un elemento impersonal, ya que la mayor parte de los escribas de una época siguen el mismo ductus, no obstante sirve de gran ayuda para conocer la evolución morfológica de una escritura. Hay que distinguir entre ductus esencial, que se refiere sólo a los trazos de la letra, y el ductus completo, que incluye todos los movimientos de la mano, así como los accesorios y los que no han dejado huella sobre el soporte escriturario. Cabe subrayar que formas distintas pueden tener el mismo ductus, o que, por el contrario, formas muy similares tengan un ductus distinto.




lunes, 9 de mayo de 2016

Tipos de escribanos: de cámara, de hijosdalgo, públicos del número y del concejo (II)

Una vez conseguido el título de escribano del rey, su adscripción a una u otra institución da lugar a diferentes tipos de escribanos:
  • Escribanos de la cámara: en las salas de justicia, ya sea de los Consejos como de las Audiencias y Chancillerías, al servicio de los Alcaldes del Crimen y de los oidores.
  • Escribanos de hijosdalgo: los que actuaban en la salsa de los Alcaldes de los Hijosdalgo.
  • Escribanos públicos del número: los que sólo podían ejercer su oficio en la villa o ciudad a la que estaban asignados por nombramiento real. Cada ciudad tenia un número de escribanos públicos que estaban en función de su importancia y del número de habitantes.
  • Escribanos del concejo: se trata de uno de los escribanos públicos del número de la ciudad o villa, en el caso de que hubiera varios, que durante un año se le nombraba para que ejerciera como escribano del concejo. Entre sus funciones estaba la de asistir a las juntas o sesiones del concejo, redactar los acuerdos tomados en junta y autorizar sus acuerdos y resoluciones. Si la villa sólo tenía un escribano del número, este ejercía ambos oficios.